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Depresión – ideas básicas

mayo 21st, 2013
La depresión es una reacción ante el derrumbamiento de una ilusión, o ante una pérdida que no se puede a asumir.
Frente a una misma adversidad hay personas que la asimilan sin perder la autoestima, viven su duelo y se recuperan, mientras otras se quedan hundidas. La diferencia dependerá sobre todo del estado previo de salud física y psicológica de la persona, dicho de otro modo, la diferencia es el carácter.

Hay ilusiones irrenunciables y pérdidas inasumibles.
En sentido estricto una pérdida inasumible lleva al colapso, a la muerte. Físicamente se puede asumir la pérdida de un brazo o una pierna, pero no del corazón o la cabeza.
En términos psicológicos, una pérdida inasumible implica quedar apartado de la corriente de la vida, por lo que la alegría y la esperanza se van apagando, hasta extinguirse en los casos más graves. Por eso los síntomas más característicos de la depresión son la apatía, la tristeza y las ideas de muerte.

Pérdida inasumible es un concepto relativo, que depende sobre todo del grado de maduración de la persona que la sufre.
Un adulto sano que pierda a la persona más amada, encajará el golpe y podrá rehacerse a partir de sus propios recursos. En cambio un niño sano no, porque aún no ha crecido lo suficiente. O alguien asume las funciones paternas o no se rehará. No hace falta que los padres mueran, basta con que le tengan desatendido para que su supervivencia física y su bienestar emocional queden amenazados, en grado proporcional a la privación. No podemos esperar que esté contento y desarrolle autoestima. Por el contrario experimentará mucho malestar y al no tener escapatoria, su única opción será defenderse.

Un bebé sano reaccionará primero con rabia, protestará, se agitará, exigirá con todas sus fuerzas hasta agotarse. Llegará a perder la confianza en sus recursos, ya que no le consiguen lo que necesita. En una etapa posterior se cerrará sobre sí mismo como forma de paliar el sufrimiento. Se moverá poco, respirará poco, se aletargará y relegará sus sensaciones al rincón más profundo: el miedo porque es insoportable, la rabia porque no da resultado y la tristeza porque no consuela.

Esta misma respuesta protectora, al hacerse crónica, es la que da lugar a un desarrollo de tipo oral, caracterizado por un cuerpo que funciona a baja energía. Lo que fue una tabla de salvación en la infancia, es un grave impedimento que incapacita para afrontar las dificultades de la vida adulta. Este tipo de carácter predispone a la depresión.
Para salir de la depresión es insuficiente el pensamiento positivo y las buenas intenciones, como es insuficiente un saco de cerillas para hacer un buen fuego. Se necesita enfrentar lo negativo, disponer de más energía y emplearla de forma realista. Hay que ayudar al paciente a contactar con la realidad de su situación en la vida, la realidad de sus sentimientos y la realidad de su cuerpo.

Es característico de la Psicoterapia Gestalt y en general de la Psicoterapia Humanista atender simultáneamente las facetas física y psíquica de la personalidad, en los niveles energético, emocional y cognitivo.
A nivel físico, el trabajo se centra en identificar bloqueos, aflojarlos y recuperar un buen funcionamiento de la respiración para incrementar la energía disponible y la expresividad corporal. Más respiración, más energía, más acción.

A nivel emocional, el profesional provee confianza y guía para poder vivir y sobrevivir a las emociones relegadas, y para aceptar las pérdidas sufridas, las que no tienen remedio. Para ello es necesario y liberador expresarlas.
Llorar la tristeza y comprobar que es sanadora.
Recuperar el derecho a protestar y expresar la rabia con sentido y control, poseerla.
Enfrentar el miedo y comprobar que ya no paraliza, que se puede manejar.

A nivel vital se trata sobre todo de que el paciente acepte las exigencias de la vida adulta -en trabajo, vida social y sexualidad-, con posibilidades de darles respuesta y no esperar que nadie se las resuelva.
Como la vida real no le ha permitido alimentar ilusiones, la persona deprimida tiende a vivir de fantasías, y eso mantiene el problema. Pero a medida que dispone de más energía y está más conectada será más efectiva y más autónoma. La persona irá comprobando que puede salir adelante por sus propios medios, a pesar de sus privaciones pasadas.

Publicado por África y Francisco Fuentes

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